miércoles, 2 de abril de 2014

Capítulo 1(Invitada especial)

Abrí los ojos con desgana. El despertador de mi iPhone llevaba más de cinco minutos sonando sin descanso ninguno. Y por si fuera poco, venia acompañado de una ligera vibración que al contacto con la mesita de noche producía un ruido extremadamente desagradable.

Alargué el brazo para finalizar con aquel concierto. Respiré aliviado.
Me giré hacia el otro lado envuelto en mi edredón de rayitas de colores. Lo eligió Laura, mi ex novia. Todavía olía a ella.

Me dejó hace algo más de un mes. Llevábamos cuatro años juntos. Un día sin más se cansó de mi. Me costó hacerme a la idea de que mi relación se había terminado. De que ya no seríamos dos. De que ahora simplemente me tocaría remar solo.

Me levanté y fui directamente a la ducha. Hoy me esperaba un día de lo más interesante. Teníamos en los estudios la visita de una invitada especial. Malú iba a hacer un pequeño papel en la serie en la que curraba desde hace un par de meses.

Laura era fan incondicional de Malú. Fue entonces cuando me empezó a gustar a mi. Y no era para menos. La jefa, como ella la llamaba, era como una más en nuestra vida. Música de Malú al despertar. Música de Malú en la ducha. Música de Malú para leer... En fin... Mi chica me hizo tragarme largas colas para asistir a varias de sus firmas. Seguramente se moriría si se enterara que hoy iba a tener un encuentro de tu a tu con su ídola.

Salí de la ducha. Me vestí de manera informal. Pantalón vaquero color vino, camiseta gris con el estampado de la ciudad de Nueva York, chaqueta de punto negro y mis zapatillas converse. Cogí las llaves de mi Opel Astra GTC Sport y salí hacia mi destino de todas las mañanas.

Subí al coche, automáticamente se puso la música de Malú. Siempre la llevaba cuando iba con Laura. Y ahora la llevaba porque me recordaba a ella.

Los estudios de grabación se encontraban a las afueras de la ciudad de Villaviciosa de Odón. En el polígono industrial "Zona 3"
Yo vivía en Alcorcón, así que estaba muy cerca. A poco más de diez minutos. Dependiendo de los semáforos que me pillaran en rojo.

Llegué al plató. Saludé al resto de mis compañeros. Nos recibió como siempre Jesús, el director, que nos indicó el orden de rodaje en el día de hoy. Tras la lectura de guión me dirigí a la sala de maquillaje.

—Buenos días chicas -Dije entrando en la sala con una sonrisa.

—Buenos días Nacho -Contestaron al unísono las dos chicas.

Fanny y Aurora eran las maquilladoras de la serie. Las que se encargaban de ponernos guapos. Eran adorables las dos.

Fanny era algo mayor yo. Rondaría los treintaitantos. Pero su estilo adolescente le hacía aparentar muchos menos. Tenía tatuajes y piercings por todos los lados. Estaba delgada como un espagueti y lucia una larga melena de color rojo fuego.
Aurora era todo lo contrario. Cincuentona, rechoncha, pelo corto canoso. Llevaba toda la vida en la profesión y sabía como tratar a la gente. Era de lo más tierno. Aquí era como la madre de todos.

Fanny se terminó su café y vino hasta mi para empezar el proceso chapa y pintura.

—¿Habéis visto a Malú? -pregunté con curiosidad a las chicas.

—Todavía no ha llegado. Y se retrasa... -añadió Aurora algo mosqueada.

—Bueno mujer ya sabes como son las estrellas... -dije divertido.

—Pues yo no se como será, pero mi hora de almorzar es sagrada.

Fanny y yo reímos casi a la vez. Con esta mujer era inevitable no hacerlo.

—No os riáis. Os digo yo que la Malú esta va a resultar ser una estirada.

—Anda, no te montes películas Aurorita. Si Malú es muy majeta -Le respondió su compañera.

—Si claro, en la tele -Contestó ella.

Yo que no podía hablar, escuchaba atento la conversación. No tardaron en terminar conmigo.

—Bueno chicas me tengo que ir. Y ánimo aurora, ya veras como Malú te cae muy bien -Comenté con gracia por su conversación de antes.

Me marché al plató. Empezamos a rodar a buen ritmo. Jesús daba el visto bueno en cada momento.

—Vale, ¡ha valido! Cortamos cinco minutos. Quiero presentaros a alguien.

Nuestras miradas se desviaron hacia la puerta. Parece que había llegado el momento de verla.

—Malú, ¡adelante por favor!

En ese preciso momento entró ella. Como si lo hubieran tenido ensayado. Aplaudimos cuando hizo esa entrada triunfal. Ya la había visto al natural en las firmas de discos a las que Laura me había llevado. Pero la verdad es que estaba guapísima. Era guapísima. Llevaba unos vaqueros rotos ajustados, una camiseta ancha de color blanco y un chaleco negro. Lo combinaba todo con unos perfectos zapatos de tacón.

—¡Hola chicos! -dijo la cantante con mucho entusiasmo.

Se tomó el tiempo necesario para saludarnos a todos con dos besos. La verdad es que fue un detalle por su parte. Charlamos durante un rato antes de su secuencia. En la que afortunadamente yo participaba. Interrumpió Jesús cuando tuvo todo listo para el rodaje.

—Siento tener que llevármela. Hora de rodar -dijo el jefe mientras miraba su reloj.

—Un placer chicos -añadió Malú.

—Mario, Nacho y Alba preparaos. Rodamos la secuencia número 9.

Según guión, la secuencia número 9 era en la que aparecía ella. El resto de la gente se despidió y nosotros tres nos quedamos para grabar. Fue muy amable con nosotros. Y nosotros con ella. La ayudamos en todo lo necesario. Era muy espontánea a la hora de rodar. Se notaba que sabia improvisar. Con su soltura habitual pronto tuvimos la secuencia finiquitada. Cuando llegó la hora de marcharse de despidió de nosotros. Se quedó charlando con Jesús un rato más y yo aproveché para ir al vestuario y ponerme la ropa con la que había venido. Eran las dos del mediodía y por hoy había acabado.

Bajé hasta el parking. Vi a Malú apoyada en un espectacular Audi Q7 de color negro. Sostenía un cigarrillo en una mano y el móvil en la otra. Hablaba con alguien. Pasé por su lado de camino hacia mi coche. No pude evitar escuchar algo de una grúa. Paré a su lado cuando terminó de hablar.

—¿Problemas?

—Alguno, si -contestó resoplando y dando una calada a su cigarro- Este trasto me acaba de dejar tirada -señaló el Audi.

—Vaya... Lo siento -respondí mirándola a los ojos.

—No pasa nada. Me mandan la grúa más cercana.

—Pensaba que a las grandes artistas las traían en coche a este tipo de cosas... -Dije divertido

—¿Y las grandes artistas no pueden usar coche propio? -Vaciló ella. Tiró el cigarrillo al suelo y lo apagó con la punta de su zapato al más puro estilo de Olivia Newton John en Grease.

—Si claro. Perdona, solo digo que es raro.

—Manias de cada uno -rió finalmente.

—¿Quieres que te acerque a algún sitio?

—No te preocupes... -se quedó pensativa.

—Nacho -añadí sacándola de dudas.

—No te preocupes Nacho. Me las arreglaré.

—Insisto. No es ninguna molestia.

—Tengo que esperar a que llegue la grúa. Puede ir para largo. Pero gracias...

En ese momento apareció la grúa. El seguridad de la puerta le dio acceso y pronto se plantó donde estábamos nosotros. Cargó el vehículo y se lo llevó al taller más cercano.

—¿Que me dices? ¿Vienes conmigo? -dije mirandola.

—¿De verdad no te importa?

—¿Llevar a Malú en mi coche? Si, me importa mogollón -Vacilé riéndome.

Ella rió conmigo y al final accedió.

Subimos al coche y pasó lo mismo que por la mañana. Su disco empezó a sonar. Quise morir allí mismo. Que vergüenza. Creo que lo notó porque empezó a reír.

—¿Que? -pregunté.

—¿Escuchas mi disco mientras conduces? -preguntó ella divertida

—Si. ¿que pasa?

—No nada. Espero por tu bien que sea original -bromeó

—Pues si. Pero porque lo compró mi ex. Me hizo tirarme cinco horas en la cola del corte inglés para que se lo firmaras -saqué el disco de la guantera y de lo di.

—¡Guauu! -exclamó Malú mientras ojeaba la carátula de su último disco.

—Te aseguro que moriría en el acto si se enterara que te estoy llevando en mi coche -me reí pensándolo- ¿por cierto donde vamos?

—Ah si perdona. Tira dirección Boadilla. Allí ya te indico

Arranqué y me dirigí hacia Boadilla del Monte. Creo que vivía allí. Lo sabía por lo que Laura me contaba. Su música me gustaba, pero nunca me había interesado por la vida de un famoso. Ellos también necesitan su intimidad como todo el mundo.

—Segunda salida y hacia la derecha -intervino Malú en plan GPS.

—Gracias navegador -bromeé

Miré a Malú en un gesto rápido para no perder la carretera. Había empezado a cantar el "te voy a olvidar"
"Te voy a olvidar. Te arrancaré de mi memoria. Será en los labios de otras bocas, donde borraré tu historia..."
Esa canción inevitablemente me recordaba a Laura. Esa letra era demasiado especial.

—¿Oye esto está pasando?

—¿El que? -preguntó extrañada.

—¿Como que el que? De verdad tengo a Malú en el asiento del copiloto cantándome "Te voy a olvidar"

—¿No lo hago tan mal no? -dijo ella tan natural

—Bueno... -dejé la duda para bromear.

—¿Como que bueno? -dijo sin perder el camino de vista- La próxima a la izquierda y la siguiente a la derecha.

Habíamos llegado a una urbanización independiente de la ciudad. Era bastante lujosa. Se notaba que era un sitio de caché. Supongo que sería donde vivirían la mayoría de personas famosas para no ser molestadas en exceso.

—Bueno pues ya hemos llegado. Aquí es -dijo ella mirándome.

—¿Esa es tu casa?

—Si. ¿Vas a venderme la exclusiva? -preguntó de forma graciosa.

—Si ¿Me puedes dar el teléfono del hola? -Bromeé.

—Gracias por traerme. Has sido muy amable.

—Un placer.

—Y encantada de conocerte -dijo justo antes de bajar del coche.

—Chao -bajé la ventanilla para que me oyera.

—Por cierto Nacho... -se dio la vuelta a mitad de camino para volver a dirigirse a mi.

—Dime.

—¿Aceptarías una invitación a un concierto? Ya sabes por las molestias y demás.

—No ha sido ninguna molestia. Pero me encantaría ir -añadí.

—Te haré llegar dos pases a los estudios.

—Dijiste una invitación.

—Es por si te apetece ir con alguien.

—Tranquila. Una esta bien. No me gustaría abusar.

—Como prefieras.

—Hasta entonces -me despedí gesticulando con la mano.

—Chao.

Me dirigí para casa. La mañana había tenido más emociones de las que yo pensaba. Me lo había pasado en grande rodando con Malú y de regalo el viajecito hasta su casa. Desde luego que debía estar soñando. Solo podía pensar en Laura. Si me viera desearía no haberme dejado nunca.
Me senté en el sofá. Comencé a ojear las fotos que nos habíamos hecho todos con Malú en el plató. Eran geniales. Por supuesto yo me había hecho una solo con ella. Decidí subirla a twitter.

Nacho González @nachogs85
—————————–—————
Día especial. Invitada especial! Mil gracias por todo @_MaluOficial_
pic.twitter.com/djsofkdhor

Sonreí como un tonto al escribirlo. Su respuesta no se hizo esperar. Y me sorprendió gratamente.

@_MaluOficial_ te ha seguido

No hay comentarios:

Publicar un comentario