Sigue pensativa. Pero no me aparta la mirada en ningún momento. Y mientras, yo me pierdo en sus ojos. Que hoy brillan con más fuerza que nunca. O al menos lo hacen de una forma distinta. Y sé que esa es la luz que ahora ilumina mi camino. El lugar perfecto donde refugiarme para siempre. Como si mientras permanezca en ellos nada malo pueda ocurrir. Porque una sola mirada suya es capaz de cambiar mi mundo.
De repente sus labios se empiezan a curvar, dando paso a una dulce e irresistible sonrisa. Y los míos se contagian en un microsegundo. Porque si. Porque van acordes. Al igual que nosotros. Es entonces cuando creo saber su respuesta. Y no puede caber más felicidad en mí.
De repente sus labios se empiezan a curvar, dando paso a una dulce e irresistible sonrisa. Y los míos se contagian en un microsegundo. Porque si. Porque van acordes. Al igual que nosotros. Es entonces cuando creo saber su respuesta. Y no puede caber más felicidad en mí.
—¿Eso es un si? –pregunté.
—Cállate y abrázame.
Me acerco lentamente sin poder dejar de sonreír. Nuestras miradas no se separan ni un solo segundo. Y estoy seguro de que podrían estar así todo el tiempo del mundo. Rompo el contacto en el momento en que decido abrazarla. Porque ahora necesito sentirla. La aprieto con tanta fuerza que casi nos fundimos en un solo cuerpo. Se queja ligeramente emitiendo un sonido que ni yo mismo soy capaz de distinguir. Pero pronto es su risa lo que sale de su boca. Doy vueltas con ella en brazos. Hasta que terminamos cayendo en la cama de aquella habitación de hotel. Beso su cabello y hundo mi nariz en él. Su olor me envuelve por completo. Solo el aroma de su champú ya me lleva hasta el universo más lejano. Pero por si esto no fuera suficiente, tiene la manía de impregnar su pelo con gotas de su perfume favorito antes de secarlo. Y el resultado es mi absoluto delirio.
Toda ella me hace delirar. Con un solo gesto me transporta a lugares donde probablemente ningún hombre haya estado jamás. Por eso me siento el tío más afortunado del planeta. Miles de millones de personas en todo el mundo y me ha ido a elegir a mí. La verdad es que cuando lo pienso en frío hasta me da miedo. Pero ahora no era el momento de perderme en mis pensamientos, sino de perderme en ella. Besos, abrazos, caricias, gestos, miradas, pasión, lujuria, deseo… Esa mezcla que nos lleva a vivir una de las noches más apasionadas desde que estamos juntos. Hacemos el amor tantas veces que pierdo la cuenta a partir de la tercera. Y el mar es el único testigo de nuestra noche de amor clandestino. Y es ese mar de la costa alicantina el que nos guardará el secreto para siempre.
Llegamos a Madrid a media mañana. Supuestamente hoy era día de descanso para mi chica. Y digo supuestamente porque ya nos habíamos ocupado nosotros de convertirlo en un precioso día de mudanza. Llenamos su coche y el mío de cajas con las cosas que previamente habíamos empaquetado. La verdad es que la mañana había sido bastante entretenida.
—Creo que con todo esto podré sobrevivir -dije cerrando la puerta del portal con la última caja a cuestas.
—Eso espero. La casa no te la traes porque no tiene ruedas que si no... -bromeó Malú.
—¡Nacho! -exclamó una voz familiar a lo lejos.
Me giré nada más escuchar mi nombre. De hecho ambos lo hicimos. Genial. Lo que me faltaba. Mi gran amigo Raúl. Ese mismo que me la había liado tirándose a mi ex novia en mi propia cama. Ese por el que casi pierdo a la mujer de mi vida. No lo había vuelto a ver desde ese día. Y no sé porqué, pero pienso que este encuentro no debe ser casual.
—Hola tío -dijo amable —Hola Malú.
Mi chica se limitó a sonreírle en forma de respuesta y se apartó un poco para dejarnos hablar. Pero la paré cogiéndola de la mano y volviéndola a situar a mi lado para hacerle saber que no sobraba.
—¿Que quieres Raúl? -pregunté.
—Pedirte perdón. Lo siento mucho de verdad.
—Mira tío, lo que hagas con mi ex ni me va ni me viene. Lo que me jode es que casi me cuesta mi relación.
—Lo siento. Y me alegro de que estéis bien en serio... ¿Te marchas? -preguntó señalando mi caja.
—Sí. Me mudo con ella. Y tenemos un poco de prisa la verdad.
—Vale. Hablamos en otra ocasión -dijo despidiéndose.
Me dolía mucho estar así con el que ha sido mi mejor amigo desde que éramos niños. Pero no podía evitarlo. Después de todo lo que pasó se me activaba solo mal carácter. Miré a Malú, que me lanza una miradita que me atraviesa. Y entiendo a la perfección lo que quiere. Ella me ha perdonado a mí, que era lo importante. ¿Por qué no iba yo a hacerlo yo con él?
—¡Raúl espera! -exclamé.
Se giró y me miró. Y sin decir nada más me acerqué y le di un abrazo amistoso. Porque nosotros no habíamos nacido para estar enfadados. Teníamos nuestras cosillas si, pero como todos los amigos del mundo. Nada que no se solucione en una tarde de cañas.
Por fin llegamos a nuestro destino. A esa casa que pronto se convertiría en mi nuevo hogar. Descargamos todas las cajas dentro de la casa. Y ahora había que hacer malabarismos para pasar entre ellas sin chocarte con ninguna. La de cosas que se llegan a acumular en un casa sin aparentarlo…

—Cariño, ¿Que tal si hacemos un descanso de media horita? -propuso mi chica.
—Mmm ¿y que quieres hacer en esa media horita?
—Dime una cosa. ¿Tú siempre estás pensando en lo mismo? -dijo en un tono de cabreo algo confuso.
—Ehh... Bueno no exactamente -dije algo cortado.
—¡Que es broma tonto! -exclamó tirándome el primer cojín que le vino a mano.
—¡Serás! –protesté —Tenía una cosa para ti. Pero ahora por lista tendrás que esperar -dije sacando algo de entre las cajas.
—Jooo Nachoo, enséñamelo porfa –suplicó con cara de niña buena.
¿Y quien puede resistirse a esa cara? Yo no. Sabe que con ese gesto y con ese tono de voz me tiene más que ganado. Y además se encarga de explotarlo al máximo. Pero la verdad es que me encanta que lo haga. A veces la hago rabiar solo para verla poner esa carita. La miro con cara pensativa para alargar el momento en que sus ojos me lo pidan a gritos.
Ese día está guapísima. Según ella está horrible. Pero eso es lo que opina el 90% de las veces que se mira al espejo. Lleva un pantalón vaquero y una camiseta básica. El pelo recogido con un moño improvisado. Ningún tipo de maquillaje cubre su rostro y sus ojos muestran claros signos de haber pasado en vela la noche anterior. Y es precisamente esa naturalidad lo que hace que esté radiante.
—Está bien... Ven aquí -me senté en el sofá y di un par de golpecitos a mi lado para que ella hiciera lo mismo.
Obedeció al instante. Y vino con la misma ilusión de un niño pequeño cuando se despierta el día de reyes. Se sentó a mi lado acurrucándose entre mis brazos. Lo que tenía en la mano era un album de fotos. Un album con algunos de nuestros momentos juntos. Se lo di para que fuera ella quien lo abriera.
—Son fotos. Fotos de los dos... -aclaré.
Lo abrió por la mitad. Si, mi chica lo de empezar por el principio como que no le va. Se sorprende porque todas las páginas que ha visto están vacias. Simplemente son hojas en blanco. Me mira confusa.
—Cariño, eres un desastre. ¿No te han enseñado a empezar por el principio? Me has jodido la sorpresa.
Me hago el ofendido mientras ella se retuerce de risa en el sofá. Y como no, yo termino por contagiarme también.

—Si empiezas por el principio verás que hay fotos de los dos. Todas las que he recopilado de nuestros momentos juntos... Y bueno las páginas en blanco simbolizan el futuro. Nuestro futuro. Ahora están vacias. Pero me encantaría llenarlas de momentos imborrables contigo. De momentos que podamos recordar siempre. Y que llenemos este y quinientos más si hacen falta...
—Había olvidado lo empalagoso que eres a veces. Y también había olvidado que me vuelve loca cuando lo eres.
—Intentaré controlarme. No quiero que mueras por sobredosis de azúcar. No me lo perdonaría.
—Te quiero -dijo justo antes de besarme.
Ese beso me calla por completo. Pero me da igual. Me preocupo solo de responderle. Saboreo cada rincón de su boca. Sabe a chicle de sandía. Le apasionan los chicles. De hecho su bolso es como entrar en la fábrica de trident. Nunca le falta uno. Aunque no soporta los sabores que a priori podrían considerarse normales. Odia los de menta porque dice que pican demasiado. Y odia los de fresa porque le saben a jarabe.
Por fin abre el album, esta vez por la primera foto. Sonríe de inmediato y yo la miro con tanta ternura que no puedo evitar besar su cabeza.
—Aquel improvisado día de senderismo... -dijo señalando la primera foto —Me encanta... Es preciosa.
—Lo pasamos genial, si...
—México. Fuimos a comer a un restaurante el mismo día del concierto. Menuda cara de idiota se me quedó cuando te vi aparecer... -señaló la segunda.
—¡Idiota! -exclamó sin poder evitar sonreír.
—No sé Malú... Simplemente pasó. Llámalo destino o casualidad... No sé.
—Nacho... Creo que voy a hacer público lo nuestro -Dijo sin más cambiando de tema.
—¿Que? ¿Estás segura? -pregunté incrédulo.
—No. Pero de lo que si estoy segura es de que te quiero. Te quiero como nunca antes he querido a nadie. Y estoy harta de tener que esconderme de todo. De no poder hacer las cosas que hacen las parejas normales.
—Cariño eres Malú... para lo bueno y para lo malo.
—Ya. Pero tu das todo lo que tienes en esta relación y yo... -la interrumpo poniendo mi dedo indice sobre sus labios.
—Escúchame. No lo hagas por mi. A mi me sobra con saber que estás a mi lado. Hasta ahora nos ha ido bien ¿no?
—Si. Pero ese tiempo que tardamos en planear lo que hacer para que no nos vean juntos es un tiempo perdido. ¿Por que tengo que quitarle tiempo a mi relación y a mi vida? ¿Por que tengo que quitarme tiempo de estar contigo?
—Creo que empiezas a mostrar síntomas de exceso de azúcar...
—Necesito gritarlo. ¡Que se entere el mundo de una vez! -exclamó sacando su iPhone del bolsillo de su pantalón.
—¿Malú que vas a hacer? -pregunté asomándome a su pantalla.
—Sshhh espera -me paró y comenzó a teclear.
Soy capaz de imaginar lo que está haciendo. Y casi estoy más nervioso yo que ella. De repente me paro a pensar en la repercusión que puede tener el hecho de que nuestra relación se haga pública. Pero pronto dejo de hacerlo porque me produce dolor de cabeza. Estoy contento, porque deseaba que este momento llegara. El momento en el que esto dejara de ser un secreto para el mundo. El momento en el que empezáramos a ser una pareja normal. ¿Pero realmente podemos ser una pareja normal siendo ella quien es?
Su cara de concentración es total. Se muerde el labio inferior y mira hacia los lados en busca de las palabras adecuadas. Y por fin las encuentra. Me enseña la pantalla cuando lo tiene terminado y publicado. No hay marcha atrás...
Malú @_MaluOficial_
—————————–—————
Familia! Me gustaria compartir algo con vosotros. Estoy feliz y enamorada! @nachogs85 gracias x hacerme la vida tan fácil! Te quiero! ❤❤❤
Y es aquí y ahora, en este preciso instante, donde comienza nuestra vida...
—Aquel improvisado día de senderismo... -dijo señalando la primera foto —Me encanta... Es preciosa.

—Lo pasamos genial, si...
—México. Fuimos a comer a un restaurante el mismo día del concierto. Menuda cara de idiota se me quedó cuando te vi aparecer... -señaló la segunda.

—Mejor dicho... Menuda cara de idiota que se le quedó a tu chófer. El pobre debió flipar.
—Bueno y esta... -exclamó señalando la siguiente. —Anda que vaya paliza te metí señor Fernando Alonso.
—Perdona bonita. ¡Te dejé ventaja!
—Bueno y esta... -exclamó señalando la siguiente. —Anda que vaya paliza te metí señor Fernando Alonso.
—Perdona bonita. ¡Te dejé ventaja!
Y así, foto tras foto, pasamos un buen rato rememorando los momentos que una vez nos hicieron sonreír. Y que volvemos a hacerlo al recordarlos.
—Me encantan...
—Sabía que te iban a gustar. En el fondo eres una romántica.
—Oye, ¿tu recuerdas la primera que nos vimos? -Preguntó curiosa.
—Creo que siempre lo voy a recordar. Al igual que siempre voy a amar tu coche. Gracias a que decidiera estropearse, yo tuve la excusa perfecta para entablar conversación contigo.
—No creo en el destino, pero es todo muy casual ¿no?
—Que va cari, las casualidades no existen. Yo te jodí el Q7 aposta -dije bromeando.
—Sabía que te iban a gustar. En el fondo eres una romántica.
—Oye, ¿tu recuerdas la primera que nos vimos? -Preguntó curiosa.
—Creo que siempre lo voy a recordar. Al igual que siempre voy a amar tu coche. Gracias a que decidiera estropearse, yo tuve la excusa perfecta para entablar conversación contigo.
—No creo en el destino, pero es todo muy casual ¿no?
—Que va cari, las casualidades no existen. Yo te jodí el Q7 aposta -dije bromeando.
—¡Idiota! -exclamó sin poder evitar sonreír.
—No sé Malú... Simplemente pasó. Llámalo destino o casualidad... No sé.
—Nacho... Creo que voy a hacer público lo nuestro -Dijo sin más cambiando de tema.
—¿Que? ¿Estás segura? -pregunté incrédulo.
—No. Pero de lo que si estoy segura es de que te quiero. Te quiero como nunca antes he querido a nadie. Y estoy harta de tener que esconderme de todo. De no poder hacer las cosas que hacen las parejas normales.
—Cariño eres Malú... para lo bueno y para lo malo.
—Ya. Pero tu das todo lo que tienes en esta relación y yo... -la interrumpo poniendo mi dedo indice sobre sus labios.
—Escúchame. No lo hagas por mi. A mi me sobra con saber que estás a mi lado. Hasta ahora nos ha ido bien ¿no?
—Si. Pero ese tiempo que tardamos en planear lo que hacer para que no nos vean juntos es un tiempo perdido. ¿Por que tengo que quitarle tiempo a mi relación y a mi vida? ¿Por que tengo que quitarme tiempo de estar contigo?
—Creo que empiezas a mostrar síntomas de exceso de azúcar...
—Necesito gritarlo. ¡Que se entere el mundo de una vez! -exclamó sacando su iPhone del bolsillo de su pantalón.
—¿Malú que vas a hacer? -pregunté asomándome a su pantalla.
—Sshhh espera -me paró y comenzó a teclear.
Soy capaz de imaginar lo que está haciendo. Y casi estoy más nervioso yo que ella. De repente me paro a pensar en la repercusión que puede tener el hecho de que nuestra relación se haga pública. Pero pronto dejo de hacerlo porque me produce dolor de cabeza. Estoy contento, porque deseaba que este momento llegara. El momento en el que esto dejara de ser un secreto para el mundo. El momento en el que empezáramos a ser una pareja normal. ¿Pero realmente podemos ser una pareja normal siendo ella quien es?
Su cara de concentración es total. Se muerde el labio inferior y mira hacia los lados en busca de las palabras adecuadas. Y por fin las encuentra. Me enseña la pantalla cuando lo tiene terminado y publicado. No hay marcha atrás...
Malú @_MaluOficial_
—————————–—————
Familia! Me gustaria compartir algo con vosotros. Estoy feliz y enamorada! @nachogs85 gracias x hacerme la vida tan fácil! Te quiero! ❤❤❤
Y es aquí y ahora, en este preciso instante, donde comienza nuestra vida...
--------------------------------------------------------------------
Bueno. Pues esto ha sido todo queridos lectores. Y llegado este momento solo tengo palabras de agradecimiento. Porque cuando emprendí esta aventura nunca pensé que me daría tantas satisfacciones. Y sin embargo lo ha hecho. Gracias a todos por estar ahí durante todos estos meses. Por dedicarme incontables palabras de cariño. Porque sois geniales todos. Y sé que no puedo devolveros ni la mitad del cariño que vosotros me habéis dado. Vosotros. Los que habéis conseguido que intentara superarme con cada capitulo. He tenido momentos puntuales de bajón, momentos en los que no me ha salido ni una sola frase, incluso os he hecho esperar semanas enteras... Y allí estabais para entenderme y animarme a seguir. Solo os puedo decir que no me arrepiento en absoluto de haberla escrito. Nunca fue algo que tuviera en mente. Pero lo hice. Y gracias a esto he conocido a personas increíbles. Gente que no se encuentra una todos los días. Y eso es de agradecer.
En fin. ¡Gracias a todos! Espero que os haya gustado. Y podéis darme vuestras opiniones a través de twitter. Estaré encantada de leerlas.
@apruebadeti_
Bueno. Pues esto ha sido todo queridos lectores. Y llegado este momento solo tengo palabras de agradecimiento. Porque cuando emprendí esta aventura nunca pensé que me daría tantas satisfacciones. Y sin embargo lo ha hecho. Gracias a todos por estar ahí durante todos estos meses. Por dedicarme incontables palabras de cariño. Porque sois geniales todos. Y sé que no puedo devolveros ni la mitad del cariño que vosotros me habéis dado. Vosotros. Los que habéis conseguido que intentara superarme con cada capitulo. He tenido momentos puntuales de bajón, momentos en los que no me ha salido ni una sola frase, incluso os he hecho esperar semanas enteras... Y allí estabais para entenderme y animarme a seguir. Solo os puedo decir que no me arrepiento en absoluto de haberla escrito. Nunca fue algo que tuviera en mente. Pero lo hice. Y gracias a esto he conocido a personas increíbles. Gente que no se encuentra una todos los días. Y eso es de agradecer.
En fin. ¡Gracias a todos! Espero que os haya gustado. Y podéis darme vuestras opiniones a través de twitter. Estaré encantada de leerlas.
@apruebadeti_
